Los fanáticos del Barcelona se han escarnecido durante mucho tiempo de José Mourinho, siendo su insulto preferido traductor – Gachupin para traductor.
Es su forma de burlarse de los humildes orígenes del técnico del Actual Madrid.
Aprendiendo su futuro oficio mientras trabajaba como intérprete para el proverbial Sir Bobby Robson, Mourinho siguió a Robson desde el Sporting hasta Porto, antaño de que uno y otro llegaran a Barcelona en 1996.
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Cuatro abriles más tarde, Mourinho era el monitor del Benfica, los primeros pasos en una carrera como monitor que lo llevaría a la goce de la Alianza de Campeones, dos veces, y al éxito en Inglaterra, Italia y España.
Mucho más que un simple traductor, incluso mientras estuvo en Barcelona, el amplio y variado éxito del técnico portugués ilustra mejor las verdaderas cualidades que lo sustentan: diligente, decidido, introspectivo, capaz de prosperar en el caos y tácticamente brillante.
El fin de semana pasado, esa entusiasta mente táctica estuvo en plena vigencia cuando el Actual Madrid venció al Barcelona 2-1.
Mientras el mundo del fútbol elogiaba las tácticas utilizadas por Mourinho, era un momento propicio para reflexionar sobre sus 26 abriles en la dirección.
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Este Clásico contó con el Actual Madrid jugando en un 4-4-2 con el extremo Vinicius Jr sancionado.
Federico Valverde jugaba de fronterizo derecho. Bernardo Silva entró en el equipo acompañando a Aurelien Tchouameni en el centro del campo. Arda Guler y Yan Diomande ocuparon los flancos y Jude Bellingham jugó en lo alto adyacente a Kylian Mbappé.
Como suele hacer en los partidos importantes, Mourinho le pidió a uno de sus jugadores más trabajadores, Silva en esta ocasión, que marcara a Pedri del Barcelona. No fue una tarea realizable, pero sí que minimizó la influencia del gachupin.
Al notar la intensa presión del Barcelona y el hecho de que convergían en torno a el balón, los jugadores del Actual atrajeron a sus oponentes en áreas amplias antaño de explotar el espacio que se abrió en el otro flanco, ya sea mediante impresionantes regates o cambios largos.
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Esto se notó especialmente cuando el balón se jugó desde el flanco derecho del campo en torno a el lado izquierdo cuando Marc Cucurella se coló detrás de Lamine Yamal.

Mientras el Barcelona avanza en torno a el balón, Valverde cambia el engranaje a Cucurella desmarcado [BBC]
Tras el partido, Mourinho rompió la costumbre.
Como no suele insistir públicamente en los detalles tácticos de su engranaje, decidió explicar cómo eran las carreras profundas de sus centrocampistas las que al Barcelona le resultaban más difíciles de seguir.
Un preceptor en utilizar las conferencias de prensa como continuación de lo que sucede en el campo, tal vez Mourinho reveló sus métodos con la esperanza de que los futuros oponentes del Barcelona tomaran nota.
Al valer en torno a el espacio detrás de la bisectriz ingreso del Barcelona, el Actual deshizo el afamado ataque delantero de Hansi Flick.
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Alcanzar victorias individuales en partidos importantes tiende a producir elogios merecidos de Mourinho, pero su enfoque más amplio no siempre obtiene el examen que probablemente merece.
En los últimos abriles, los entrenadores con tácticas, patrones de engranaje o referencias posicionales fijas más claramente definidas han sido elogiados como genios de este deporte.
Mourinho no ha recogido este enfoque, optando por uno que se apoya en la calidad de sus jugadores y tácticas que lucen diferentes según el club que dirige.
Este estilo menos fijo es más difícil de analizar desde fuera, lo que puede dar motivo a una mala comprensión de su obra.

Trabajando adyacente a Sir Bobby Robson, José Mourinho se encariñó con el Barcelona, pero luego elegirían al hombre que está a su izquierda en esta imagen, Pep Guardiola, en motivo de él para el puesto de monitor en patrón en 2008. [Getty Images]
Mourinho es un seguidor de la periodización táctica, una forma de pensar en el fútbol iniciada por Vitor Frade.
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Mientras Mourinho trabajaba adyacente a Robson en el Oporto a mediados de los 90, Frade igualmente formaba parte del cuerpo técnico.
Tomando como saco hilos de la psicología, la sociología, la neurociencia y la teoría de sistemas, el pensamiento de Frade rechazaba la creencia global de que las partes técnica, táctica, física y psicológica del fútbol deberían tratarse como cosas separadas.
Parte de la idea detrás de esto fue que estos factores no se utilizaran por separado en un partido, sino todos a la vez.
Cuando Mourinho se hizo cargo del Actual para esta temporada, el Athletic informó que los entrenamientos se habían vuelto más cortos pero más intensos, siempre con la atención puesta en el balón.
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Incluso conseguir que los jugadores estuvieran en forma era un trabajo que se hacía con el balón en los pies.

“Para nuestra concepción, era inaudito sacar balones de fútbol en la primera sesión de pretemporada”, dijo el ex defensa John Terry sobre la primera etapa de Mourinho en el Chelsea. “Pero nos dijo que nunca se ve a un pianista corriendo cerca de de un piano, sino que se ve a un pianista trabajando en el piano”. [Getty Images]
En el fútbol, los entrenadores parecen tomar dos caminos.
Algunos buscan minimizar el finalidad del caos de un partido, mientras que otros (incluidos los seguidores de la periodización táctica) lo aceptan y se adaptan a él.
Mourinho comenzó su carrera de modo tan impresionante como cualquiera, ganando la Copa Uefa y la Alianza de Campeones con el Porto, convirtiendo al Chelsea en una fuerza dominante en Inglaterra, guiando al Inter a un triplete y luego ganando La Alianza en el Actual Madrid.
Pero entre 2019 y 2025, aceptó trabajos en equipos con expectativas más modestas en comparación con su trabajo precursor.
Desde el éxito de la Copa EFL y la Europa League frente a el Manchester United en 2017, el único trofeo de Mourinho ha sido la Conference League que ganó en 2022 con la Roma.
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Durante esa período fueron los entrenadores que minimizaron el caos los que prosperaron.
Mientras los aficionados veían partidos “similares al ajedrez”, los entrenadores exitosos buscaban retener mucho balón, organizando a su equipo en formas predecibles y simétricas con roles fijos de los jugadores, como extremos de bandada o laterales invertidos.
Los oponentes a menudo defendían de modo zonal, mientras los jugadores bloqueaban áreas específicas del campo.
Esto permitió al equipo atacante planear mover a los jugadores a áreas que les sobrecargaban el campo.

Pep Guardiola y Enzo Maresca tuvieron éxito adoptando un estilo de fútbol posicional [Getty Images]
En las últimas temporadas, ha habido un aumento en la presión hombre a hombre, lo que ha eliminado la capacidad de los equipos de encontrar sobrecargas. Presionar ejerce presión sobre los atacantes sobre el balón, lo que igualmente acelera sus decisiones.
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Esto ha hecho que los partidos parezcan más caóticos, lo que puede beneficiar a Mourinho.
Los estudiantes de Frade creen que el caos es inseparable del engranaje. Al entrenar de modo holística, la esperanza es que los jugadores estén mejor equipados para resolver problemas sobre la marcha.
Quizás esta sea la razón por la que los equipos de Mourinho generalmente han prosperado en condiciones difíciles, como perdedores, cuando había mucho en engranaje o cuando los juegos se alejaban de los patrones planificados previamente.
Mourinho no exploración controlar cada valentía que toman sus jugadores sino que exploración prepararlos para encontrar soluciones por sí mismos; Con mejores jugadores, estas soluciones deberían, en teoría, ser mejores.

Cuando se le preguntó sobre la diferencia entre Antonio Conte y José Mourinho, Eden Hazard dijo: “Hacemos más [tactical training] con Conte. Sabemos exactamente qué hacer en el campo, dónde tengo que ir yo y los defensores a dónde tienen que ir. Con Mourinho puso el sistema [in place] pero sabemos qué hacer porque jugamos al fútbol”. [Getty Images]
Es por eso que, contra el Barcelona, vimos a excelentes futbolistas como Bellingham, Mbappé y Silva sobresalir, todos jugando con su propio estilo único, pero de una modo que coincidió: cuando había mucho en engranaje.
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Mbappé atacó la última bisectriz y remató jugadas. Bellingham se mostró combativo en los duelos y elegante con el balón para regatear a los jugadores. Y Silva ralentizó el engranaje bajo la presión del Barcelona, antaño de producirse el balón a sus compañeros más en lo alto una vez que el rival se había comprometido.

El doblete de Mbappé ayudó al Actual a exceder al Barcelona la semana pasada [Getty Images]
Mourinho encarna la secuela. Comenzó su carrera directiva en el Benfica y regresó 25 abriles a posteriori, en septiembre de 2025.
Ganó títulos de confederación consecutivos en el Chelsea, antaño de regresar seis abriles a posteriori de su partida para triunfar un tercero. Y ahora, 13 abriles a posteriori de su primera etapa en el Bernabéu, una segunda etapa en el Actual Madrid.
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Es apropiado, entonces, que el cambiante panorama futbolístico le ofrezca otra secuela, esta vez en su enfoque táctico.


