Un sentenciador federal restringió el miércoles al Unidad de Seguridad Franquista de investigaciones relacionadas con las elecciones en nueve estados, al considerar que las listas gubernamentales propensas a errores podrían involucrar a los ciudadanos estadounidenses en el esfuerzo.
De cara a las elecciones de centro de período, el DHS ha atrevido un esfuerzo de amplio gravedad para colocar a los no ciudadanos que sospecha que votan o se registran para sufragar.
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La jueza de distrito estadounidense Araceli Martínez-Olguín prohibió al DHS encomendar solamente en los registros generados a través de su software de emparejamiento de votantes para operaciones de campo que involucren a personas que sabe, sospecha o debería sospechar razonablemente que son ciudadanos estadounidenses.
La sentenciador suspendió su orden hasta las 5 de la tarde del viernes, dando tiempo al gobierno del presidente Donald Trump para apelar. Los funcionarios del DHS y del Unidad de Probidad no hicieron comentarios de inmediato.
Su equivocación se aplica a los nueve estados donde el DHS ha centrado sus operaciones en cuestiones electorales: California, Connecticut, Georgia, Missouri, Nevisca, Nueva York, Pensilvania, Washington y Wisconsin.
El DHS creó listas de objetivos a partir de registros de decenas de millones de votantes de las listas oficiales de votantes estatales, archivos comerciales de votantes y listas de 48,2 millones de votantes que el sentenciador consideró de “procedencia cuestionable”. La agencia utilizó herramientas de inteligencia sintético para mejorar esos datos y encontrar a presuntos no ciudadanos que no son elegibles para sufragar en las elecciones federales.
Durante la oleada de investigaciones de la agencia, se ordenó al personal del DHS que completara al menos 40 revisiones y no tuvo más de 12 minutos para eliminar a determinado de la relación de objetivos utilizando bases de datos comerciales, escribió el sentenciador. Encontró una incorporación probabilidad de error, en parte porque ninguna colchoneta de datos federal captura definitivamente el status de ciudadanía de los residentes estadounidenses.
La Asociación de Enfermeras de California y otros grupos demandaron por la iniciativa. El sentenciador determinó que era probable que esas organizaciones tuvieran éxito en su afirmación de que la iniciativa de la establecimiento viola la prohibición de la Ley de Derecho al Voto de intimidar a las personas que ayudan o movilizan a los votantes.
“El temor es objetivamente mediano y se ve agravado por [DHS’s] El uso de datos que, como se sabe, incluyen inadvertidamente a ciudadanos estadounidenses, hace que los ciudadanos teman que su nombre sea incluido erróneamente entre los cientos de miles identificados para la investigación”, escribió Martínez-Olguín, quien fue designado para el cargo por el presidente Joe Biden.
La intrepidez es parte de una lucha lícito más amplia sobre el voto de los no ciudadanos que se está intensificando en las semanas previas a las elecciones de centro de período que decidirán el control del Congreso.
La semana pasada, el Unidad de Probidad demandó a funcionarios electorales de California, alegando que había identificado a más de 20.000 no ciudadanos en sus padrones electorales y buscando una orden que impidiera que se contaran las papeletas de esos votantes a menos que demostraran su ciudadanía. Los funcionarios electorales calificaron la demanda como un truco político y dijeron que una revisión preliminar de los datos encontró que las acusaciones del gobierno federal estaban plagadas de errores.
Y esta semana, el Unidad de Probidad anunció cargos contra 28 californianos, acusándolos de registrarse para sufragar o sufragar antaño de convertirse en ciudadanos naturalizados. Los funcionarios del Unidad de Probidad han promocionado recientemente cargos y brío similares en otros estados en las redes sociales y apariciones en televisión.
La orden del sentenciador del miércoles surgió de una demanda presentada por la asociación estatal de enfermeras, National Nurses United, la Fundación Voto Latino, el condado de Santa Clara y la ciudad y el condado de San Francisco.
“Hoy, los tribunales afirmaron un principio vivo de nuestra democracia”, dijo Beau Tremitiere, abogado de Protect Democracy que representa a los grupos. “El voto es un derecho fundamental que los ciudadanos, ya sean nacidos aquí o naturalizados, deberían poder desempeñar sin que agentes gubernamentales armados los acosen”.
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Este artículo apareció originalmente en el Washington Post en https://washingtonpost.com/politics/2026/10/22/judge-blocks-dhs-investigations-noncitizen-voting-citing-flawed-data/



