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Interiormente de la campaña de la agencia Trump para devolver al poder al clan Bolsonaro de Brasil

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Interiormente de la campaña de la agencia Trump para devolver al poder al clan Bolsonaro de Brasil

Por Gabriel Stargardter

SAO PAULO, 24 oct (Reuters) – Dos funcionarios del Unidad de Estado de Estados Unidos lideraron una campaña para restaurar al poder del derechista clan Bolsonaro en Brasil e impulsaron con éxito sanciones destinadas a inclinar las elecciones a su crédito, según 10 funcionarios estadounidenses actuales y anteriores con conocimiento directo del asunto.

Su plan se enfrenta a un ajuste de cuentas el domingo, cuando el senador Flavio Bolsonaro se enfrente al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en una reñida segunda revés. Lula advirtió a Washington que no invada la soberanía de Brasil y acusó a su oponente de conspirar con la agencia Trump.

Los dos funcionarios eran Darren Beattie, asesor principal para Asuntos del Hemisferio Occidental que supervisa la política de Brasil, y Ricardo Pita, otro asesor principal ascendido este año a subsecretario adjunto para América del Ártico. Los detalles de su campaña para devolver a los Bolsonaro al poder no se han informado previamente.

Beattie y Pita, entreambos designados políticos, operaron con amplia emancipación para tramitar la relación de Washington con el “segundo país más poblado de América”, dijeron las personas.

En los meses previos al inicio de la campaña electoral, informaron a los diplomáticos estadounidenses en Brasil que la política estadounidense era restaurar al expresidente Jair Bolsonaro como líder de Brasil, a pesar de que había sido descalificado de su cargo por planear un contratiempo de estado en 2022, cuando perdió las elecciones presidenciales frente a Lula, dijeron tres de las personas.

Posteriormente de que Bolsonaro recibiera una sentencia de 27 primaveras en septiembre de 2025, los dos hombres pasaron a apoyar la candidatura de su hijo, el senador de derecha Flavio Bolsonaro, dijeron las tres fuentes. Beattie y Pita dijeron al personal de la embajada que no interactuaran con otros contendientes presidenciales conservadores que podrían desafiar al bisoño Bolsonaro, dijeron.

Desde el año pasado, los dos hombres han abogado con éxito por medidas punitivas del gobierno de Estados Unidos contra Brasil diseñadas para debilitar a Lula e impulsar a Bolsonaros, dijeron las 10 personas a Reuters. Las políticas incluyeron designar a las pandillas brasileñas como grupos terroristas e imponer sanciones estadounidenses contra el mediador de la Corte Suprema de Brasil que encabezaba la investigación sobre Jair Bolsonaro.

Reuters no pudo determinar hasta qué punto los dos hombres actuaban por órdenes de la Casa Blanca o del Secretario de Estado Ámbito Rubio. Trump, un firme defensor de Bolsonaro desde su derrota electoral en 2022, no ha respaldado públicamente a ningún candidato.

La Casa Blanca se negó a hacer comentarios y remitió las preguntas al Unidad de Estado.

El portavoz del Unidad de Estado, Tommy Pigott, no respondió preguntas sobre medidas y directivas específicas que involucran a Beattie y Pita, pero dijo en una afirmación: “Todas las acciones tomadas por Estados Unidos contra los narcotraficantes y para proteger la emancipación de expresión tienen como objetivo defender los derechos y las vidas del pueblo estadounidense. El pueblo brasileño tiene derecho a “designar a sus líderes mediante elecciones libres y justas”.

La oficina de Lula no respondió a solicitudes de comentarios.

Orna Blum, una de las funcionarias que habló con Reuters sobre los esfuerzos de Beattie y Pita, dirigió la oficina de Brasil y el Cono Sur del Unidad de Estado hasta que se jubiló el año pasado por su examen a la agencia Trump.

Washington “tiene todo el derecho a perseguir sus intereses económicos y estratégicos”, afirmó. “Pero cuando se utilizan instrumentos de política extranjero estadounidense para presionar a otra democracia sobre el destino constitucional de un coligado político, se ha cruzado la itinerario entre la diplomacia y la intervención política”.

SANCIONES A UN JUEZ DEL TRIBUNAL SUPREMO

Beattie es una ex redactora de discursos de la Casa Blanca despedida en 2018 posteriormente de dirigirse a un evento frecuentado por nacionalistas blancos. Incluso es el arquitecto de la “emancipación de expresión y diplomacia”, una política defendida por los aliados de Trump que indagación castigar a las naciones a las que acusan de censurar el discurso de derecha de ciudadanos, empresas y aliados de derecha globales de Estados Unidos.

Estados Unidos ha marcado al mediador de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes, de violar los derechos de emancipación de expresión al enjaular a brasileños por publicaciones políticas en las redes sociales y al censurar el contenido de las empresas estadounidenses de redes sociales. Moraes ha argumentado que estaba librando a las redes sociales de informativo falsas que socavaban la fe pública en las instituciones democráticas de Brasil.

Moraes no respondió a una solicitud de comentarios.

Pita, un venezolano-estadounidense conservador, está entre muchos en la terreno de Rubio que ven a Lula como una amenaza a los intereses estadounidenses en América Latina. Rubio ha sido un líder esencia en la política agresiva de la agencia en la región, que ha incluido una invasión de Venezuela para derrocar a su presidente, un corte petrolero a Cuba y ataques militares a presuntos barcos narcotraficantes provenientes de América Latina.

Beattie y Pita se sintieron atraídos por la política de derecha de la grupo Bolsonaro, su antipatía en dirección a Lula y la idea de que Jair Bolsonaro era víctima de abusos por parte de la Corte Suprema de Brasil.

Al igual que Trump en las elecciones estadounidenses de 2020, Bolsonaro se negó a cobijar que perdió las elecciones presidenciales de Brasil de 2022, lo que provocó disturbios de sus partidarios que irrumpieron en edificios gubernamentales. La Corte Suprema lo condenó en septiembre de 2025 por planear un contratiempo de estado para permanecer en el poder.

Antiguamente de la condena, a principios de 2025, los Bolsonaro estaban presionando agresivamente a Washington para que se impusieran sanciones en virtud de la Ley Total Magnitsky de Responsabilidad de Derechos Humanos contra Moraes, quien había dirigido investigaciones criminales sobre Jair Bolsonaro. La ley es una ley federal de 2016 que permite sanciones estadounidenses contra personas extranjeras responsables de abusos contra los derechos humanos o corrupción formal.

Aproximadamente de abril de 2025, el hijo beocio de Jair Bolsonaro, Eduardo, visitó a Beattie en su oficina del Unidad de Estado en Washington DC, según dos exfuncionarios estadounidenses. Eduardo Bolsonaro había estado defendiendo públicamente las sanciones de Magnitsky contra Moraes desde al menos 2024, y en marzo de 2025 dijo en una transmisión en vivo que era “prácticamente seguro” que la agencia Trump lo haría.

Eduardo Bolsonaro no respondió a las solicitudes de comentarios.

Beattie llamó a la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Unidad del Fortuna de Estados Unidos para apelar las sanciones Magnitsky contra Moraes, dijo un ex funcionario estadounidense con conocimiento directo del asunto.

El secretario del Fortuna, Scott Bessent, cuyo sección administra las sanciones Magnitsky a través de la OFAC, no ofreció examen, dijo el ex funcionario.

Estados Unidos anunció sanciones Magnitsky contra Moraes en julio de 2025, citando sus supuestas violaciones del derecho a la emancipación de expresión al censurar publicaciones antigubernamentales en las redes sociales.

Un funcionario del Fortuna dijo que Bessent y Rubio están “totalmente alineados en la política extranjero de la agencia”.

DESIGNACIONES TERRORISTAS

La grupo Bolsonaro incluso estaba presionando para que Washington designara a las principales pandillas de Brasil –el Primeiro Comando da Renta (PCC) y el Comando Vermelho (CV)– como organizaciones terroristas. Creían que tal designación perjudicaría a Lula, a quien algunos opositores han criticado por no controlar el crimen.

Eduardo Bolsonaro se había hecho amigo de Pita a través de círculos conservadores estadounidenses y entreambos apoyaron el esfuerzo por designar a las pandillas como grupos terroristas.

En mayo de 2025, Pita se unió a una delegación estadounidense que visitó a Jair Bolsonaro en su residencia de Brasilia mientras esperaba su seso, según anuncios públicos de la época. Incluso en el congregación: David Gamble, el principal funcionario de sanciones del Unidad de Estado en ese momento.

De revés en Washington, Pita pidió a los funcionarios estatales de sanciones que exploraran cómo las designaciones terroristas como las anunciadas contra los cárteles mexicanos en febrero de 2025 podrían estilarse en Brasil, dijo un exfuncionario.

Casi un año posteriormente, en mayo de 2026, posteriormente de que Pita fuera ascendido a un nuevo trabajo que lo sacó de los asuntos de Brasil, el candidato presidencial Flavio Bolsonaro se reunió con Beattie y el subsecretario de Estado Christopher Landau en Washington para discutir “la aprieto de designar al ‌PCC y al Comando Vermelho como organizaciones terroristas extranjeras”, según una publicación en X del influencer de derecha Paulo Figueiredo que incluía fotografías de los asistentes.

El Unidad de Estado anunció la designación al día ulterior.

Reuters no pudo determinar el zona de influencia de la influencia de Pita o Beattie para afianzar la valor final.

CONTRAPEDIDOS Y CONTRAVIESOS

En julio de 2025, Washington incluso anunció una serie de otras medidas contra Brasil, incluidas la revocación de visas de ocho jueces de la Corte Suprema y aranceles del 50% sobre productos brasileños, citando la “persecución” de Jair Bolsonaro.

Reuters no pudo determinar qué papel desempeñaron Beattie o Pita, si es que tuvieron alguno, en las medidas adicionales. Pero si tenían como objetivo socavar a Lula, muchas de ellas resultaron contraproducentes, según analistas políticos en Brasil.

Las medidas dirigidas al tribunal no hicieron mínimo para impedir que continuara con el seso de Bolsonaro, mientras que los aranceles impulsaron las cifras de las encuestas del gobierno de Lula, dijeron los analistas.

Las principales empresas estadounidenses y brasileñas que dependen del comercio doble –incluido el cíclope frigorífico JBS, controlado por los multimillonarios brasileños Wesley y Joesley Batista– incluso rechazaron los aranceles, que Washington finalmente diluyó.

La campaña de Beattie y Pita incluso sufrió reveses. Sin una explicación oficial del Unidad del Fortuna, Estados Unidos eliminó al mediador Moraes de la relación de sanciones de Magnitsky en diciembre, y en marzo Brasil prohibió a Beattie ingresar al país para presentarse a Bolsonaro en prisión.

Mario Calzón, analista iberoamericano de la firma de inteligencia de aventura RANE, ​dijo que Trump pudo ocurrir decidido retener un respaldo divulgado a Bolsonaro para evitar ser trillado como una intromisión en las elecciones de Brasil, una percepción que podría aumentar la popularidad de Lula.

Aún así, posteriormente de que Flavio Bolsonaro superó por poco a Lula en la primera revés de las elecciones a principios de este mes, Trump lo calificó como una gran conquista.

“Cerca, pero es una conquista muy, muy ancho”, dijo a los periodistas. “Increíble, en verdad.”

(Reporte de Gabriel StargardterReporte adicional de Gram Slattery en Washington, Luciana Magalhaes en Sao Paulo, Lisandra Paraguassu en Brasilia Editado por Brad Haynes y Richard Valdmanis)

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