Valioso triunfo de los U19 en el Mundial de Grecia

Argentina se repuso de la dolorosa caída en octavos de final y superó a Nueva Zelanda por 84-79 para seguir en carrera por el 9º puesto. Leandro Bolmaro, goleador con 21 puntos. Volverá a la acción este sábado.

|Por Prensa CABB

En un partido con un gran contenido emocional, la Selección Nacional U19 derrotó a Nueva Zelanda por 84-79 en la apertura del repechaje por el 9no puesto del Mundial de la categoría, que se desarrolla en Grecia. Los chicos levantaron cabeza luego de la derrota ante Puerto Rico y comenzaron su camino por la reclasificación con el pie derecho. El equipo dirigido por Maximiliano Seigorman, que lanzó un 41% de cancha y repartió 22 asistencias en 28 canastas, tuvo una de sus mejores actuaciones ofensivas en el certamen pero debió sufrir más de la cuenta debido a una floja tarea defensiva. Leandro Bolmaro lideró el ataque con 21 puntos y un gran cierre de partido. Francisco Farabello, quien finalizó con 13 y 7 asistencias, dirigió con inteligencia la ofensiva nacional. Francisco Caffaro y Juan Francisco Fernández se combinaron para 19 puntos y 17 rebotes. Es la primera vez que Argentina alcanza las cuatro victorias en la versión moderna del certamen internacional.

Los de Oceanía empezaron mejor, con sus internos imponiendo condiciones en la pintura gracias a su fortaleza y predisposición al juego de contacto. Pero Argentina rotó el plantel y encontró soluciones. Los ingresos de Farabello y Marco Giordano le permitieron asentarse en el partido y mejorar la toma de decisiones. Con una racha de 15-2 en los últimos tres minutos del cuarto, el elenco nacional dio vuelta el marcador y cerró el período al frente por 24-12.

En el segundo parcial, Nueva Zelanda se hizo más fuerte en el costado defensivo y la efectividad del equipo argentino mermó. Con la ofensiva estancada, quedaron expuestos los problemas defensivos que se repitieron durante todo el partido. El conjunto neozelandés tenía acceso libre a la pintura, rompiendo primera línea y consiguiendo tiros cómodos en el ataque estacionado. Pero Argentina movió inteligentemente el balón en ataque y estuvo certero desde la línea de libres para volver a construir una ventaja tranquilizadora. Al entretiempo, el marcador era de 46-37 para los de Seigorman.

El tercer cuarto fue una pesadilla para Argentina. La defensa volvió a flaquear y Nueva Zelanda se hizo un festín. Los internos, liderados por el intimidante Max Darling, forzaron las acciones en la pintura para acercarse en el resultado y anotar 26 puntos en el parcial. A falta de un minuto, tomaron la delantera, pero una canasta de Juani Marcos sobre el cierre puso el marcador en tablas de cara al capítulo final.

La tendencia se repitió en los últimos diez minutos. Los de Oceanía seguían haciendo estragos en la pintura, anotando 44 puntos en ese sector de la cancha. Los nuestros, por su parte, cada vez se alejaban más de los canastos en ataque. Con Nueva Zelanda a la delantera, el partido se volvió un intercambio de canastas en los minutos finales, hasta que apareció Leandro Bolmaro. A falta de tres minutos y abajo por un triple, el escolta cordobés anotó siete puntos consecutivos para reavivar a los suyos. La quinta falta personal de Darling desinfló al rival y lo dejó sin respuestas, una oportuna canasta de Fernández tras asistencia de Farabello, le dio la ventaja a Argentina y una trascendental barrida de Caffaro para Argentina sentenció la historia para Argentina, que lo liquidó desde la línea.

Fue un triunfo de alto valor anímico para el equipo de Maximiliano Seigorman, que logró sobreponerse de la dolorosa derrota ante Puerto Rico y venció a un rival durísimo, que había derrotado al semifinalista Lituania en la fase de grupos. Los chicos siguen en carrera por el 9º puesto, donde enfrentarán al ganador entre Grecia y Senegal este sábado. Es la primera vez que nuestro país alcanza las cuatro victorias en la versión moderna de este certamen, superando a las tres que consiguió en 2009 y en 2007. En el 2003, Argentina finalizó con récord de 5-3, cuando el torneo era conocido como Mundial Junior y se jugaba cada cuatro años. El mejor registro alcanzado fue de 6-2 en 1979.