Mauro Díaz: «El objetivo es seguir creciendo»

El entrenador y responsable del básquet de Chacarita Platense dialogó en exclusiva sobre el año que pasó para el club y mostró su visión sobre lo que tiene que hacer el conjunto de Barrio Cementerio para seguir avanzando en este 2019.

|Por Alejandro Malky/@alemalky | Foto: Diego Mayorga Díaz

¿Qué balance hiciste del 2018?

El balance es bueno. Creció y se duplicó el número de chicos en el club, pudimos formar categorías nuevas y terminamos armando el grupo con los profesores. El club ya se dio cuenta que el básquet es el deporte con más chicos en la institución y estaría bueno que también se empiece a adaptar a eso, porque seguimos trabajando las mismas horas con el doble de pibes y eso a veces no permite quizás el desarrollo que uno quiere a la hora de entrenar. Por ahí tenemos que hacer entrenar dos categorías juntas, pero en principio está bueno que haya cantidad y tratar de solucionarlo. Por esto creo que el 2018 ha sido más bueno que malo en ese sentido por el crecimiento de un 100%.

¿Cómo viste al club en este año y qué expectativas tienen para este año?

El club, como todo club de barrio, tiene cosas a favor y en contra. Lo que hay que buscar es que no se quede en esa función meramente social, y en la que hay muchos clubes que se conforman, es decir, «nosotros contenemos a los chicos y los sacamos de la calle». Ahora habría que avanzar un paso más, «ahora los sacamos de la calle y los metimos en el club», bueno enseñémosle algo, en nuestro caso es básquet. En lo que a mi ataña es básquet, entonces, que me den las armas para hacerlo, comprometerse con el material, con los horarios. No dejemos en la frase «sacamos a los chicos de la calle»,  porque si el chico entra al club y se aburre vuelve a la calle, entonces en ese sentido es lo que habría que pedirle un poco más. Y hablo del básquet, pero por ahí con las demás actividades, tener un representante de cada una de ellas para saber cómo están y qué necesitan para seguir creciendo, porque siempre recae en el profesor de turno. Pero bueno, el club se ha empezado a adaptar a ciertas necesidades de la actividad y el objetivo para este año es poder cubrir todos esos espacios que no pudimos hacer luego de dos años en los que hemos tratado de juntar pibes e ir armándonos a medida que la cosa pasaba, improvisar con lo que pasaba en el momento. Así que vamos este año a ver si podemos ajustar esas cosas y empezar a trabajar con la formación de una manera más definida y hasta más metódica.

¿Cómo se siente lo sucedido con la primera?

Lo de la primera fue una puñalada. Lo que pasa es que hay que darse cuenta también que hay que darse cuenta que estamos en un entorno donde estamos buscando más la parte burocrática que la parte deportiva, y mientras el entorno permita eso, las cosas se van a definir en un escritorio y no en una cancha de básquet. Tenemos que darnos cuenta que las cosas así no funcionan, acá el básquet es básquet, hay gente que anota chicos que no tienen ni credencial, que no están ni fichados, pero que lo hacen para salvar una traba burocrática, nunca para sacar una ventaja deportiva, y eso se sabe y pasa y muchas veces los mismos entrenadores nos ponemos de acuerdo para completar. Pero es más que nada para saltar una parte burocrática. Nos seguimos manejando por un reglamento que es viejo, puede estar escrito pero me parece que hay que re significarlo, buscarle otro sentido y empezar a hacer crecer el básquet desde la cancha. Mientras nosotros sigamos apañando a este tipo de jugadas va a ganar el más vivo y no el mejor y a eso no apunta el deporte. Esto sobretodo porque nos llenamos la boca hablando de un deporte que enseña cosas, que da valores. Acá no pasó nada de eso, pero el entorno lo favorece, porque nadie defiende a nadie, cada uno cuida sus intereses y el de al lado no importa. Así no va a crecer ni uno ni todos. Es algo que dolió, más a los jugadores que a mi, porque bueno, uno ya sabe con quién lidia y con quién no, quién lo apoya y quién no, y eso me parece una lucha innecesaria. Ese perjudicar a otro es por un premio muy chico que es una alegría bastante efímera, muy módica para lo que termina haciendo, quedando mal parado por diez minutos de alegría y creo que no va.

¿Qué objetivos te planteás para este año?

El objetivo es seguir creciendo. Quiero juntarme más con los entrenadores para formar un trabajo más mancomunado entre todos, seguir abriendo el club, abriendo la cabeza a la gente del club, tratar de imponer el básquet en el barrio, llevar esa función social un poco más adelante, y más que el resultado deportivo, tratar de buscar el resultado estructural. Que a fin de año terminemos con varias cosas armadas, sin que nos queden cosas pendientes. Lo deportivo va y viene, para el nivel local el logro deportivo no se si es tan necesario como la estabilidad en el trabajo diario o en el poder llevar a cabo una idea. Me parece que lo que hay que buscar es llevar a cabo la idea, el logro deportivo no te va a dar ni más ni menos que lo que tenemos a este nivel, acá en la ciudad.