El cuerpo técnico recordó el Provincial de Mayores 2010

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Dialogamos con César Adriani, Sergio Ramírez y Fabián Renda al haberse cumplido una década del último logro de La Plata en un provincial de selecciones mayores.

La previa y la preparación

César Adriani: Gustavo Pérez, que estaba a cargo de la selección, no pudo continuar, faltaban aproximadamente 15 días para el zonal y conformamos un cuerpo técnico con Fabián Renda, el Cholo Ramírez, también acompañaban Marcos Marcucci, Mauro Tartaglia, Martín Pujol con la preparación física. Había una mancomunión de ideas y de objetivos. Pudimos tener una recepción muy buena de los jugadores, ya que convocamos no muchos por la proximidad del torneo, todos dieron su posibilidad de pertenecer, esperamos a algunos que estaban con lesiones, algunos llegaron y otros no, pero se conformó un grupo muy bueno, que también tuvo una pata dirigencial que apoyó y eso hizo que se hiciera una idea mancomunada para ir a ese provincial. Tuvimos en esos 15 días previos entrenamientos a disposición de todos los clubes y la predisposición de los jugadores, de entrenar sin descanso y en forma contínua en esos 15 días, aprovechando todo lo que podíamos tener de tiempo y material.

Sergio Ramírez: César Adriani y Fabián Renda me llamaron para formar un equipo de trabajo de todas las selecciones de La Plata, que comprendía la dirección técnica de una categoría (Cadetes) y luego complementando la tarea de Fabián, como asistente de la primera división. A lo que no dude en aceptar. El trabajo fue corto y hubo que modificar planificaciones, en pos de optimizar las características del equipo. Contábamos con un equipo, con base de Unión Vecinal (5), y jugadores de Gimnasia (2), Villa San Carlos (2), Círculo Policial (2) y Atenas (1). Se decidió adaptar la idea de juego a lo que se creía que iba a dar más resultados. Los entrenamientos fueron muy competitivos y el nivel de compromiso fue el ideal. Destaco también el trabajo del profe Martín Pujol. Si bien conocía a los jugadores por haberlos enfrentado, salvo a Javier Bareiro y Pablo Bendel, que los había dirigido en Villa San Carlos, recuerdo que daban ganas de estar, aparte de disfrutar de ver buen básquet, por la clase de gente que se eligió, que, dicho sea de paso, fue fundamental para lograr los objetivos.

Fabián Renda: Nadie confiaba en el proyecto, la elección de jugadores y un montón de cosas que habíamos hablado con el Conejo, el Cholo y Martín Pujol, el profe. Querían traer algunas mega estrellas de la Liga Nacional y nosotros insistimos en que había que jugar con jugadores locales. No nos olvidemos que Vasirani, que era por ahí el jugador 10 u 11, era un pibe, y Juan Abeiro recién empezaba, no estaba jugando con la trascendencia que tuvo años después. Los demás eran consagrados en el ámbito local, Pablo Bendel con algunas temporadas en TNA, pero me acuerdo de las “sugerencias” de citar a otros jugadores, como pasa habitualmente cuando se quiere llevar adelante una idea.

Objetivos:

César Adriani: Los objetivos tuvieron que ver con la proximidad. Eran mostrar realmente para después evaluar y ver si éramos competitivos a nivel liga local. La idea de mostrar todos jugadores propios, nacidos o con un transcurrir en el básquet platense de mucho tiempo. Eso quizás nos llevó algunas críticas de no llevar a jugadores nacidos en otros lados, pero queríamos que fueran los nacidos acá a representar nuestro desarrollo de básquet local. Por eso ese equipo estuvo conformado casi en exclusivo por todos nacidos en La Plata, salvo Epifanio, pero Juan ya tenía más de diez años en Unión y era como que vino siendo juvenil y había desarrollado casi toda su carrera acá. Con esa idea de mostrar el producto de lo que se trabajaba en La Plata fuimos a competir, a ver y evaluarnos, que era lo que habíamos propuesto a la dirigencia, con los costos que corría esa evaluación. Podía llegar a ser buena, obviamente que no podíamos garantizar ningún tipo de resultado. Creo que esa mancomunión del grupo tuvo mucho que ver en el objetivo de mostrar si éramos un equipo que podía llegar a hacer un papel digno en el torneo y el objetivo fundamental fue demostrar el desarrollo de nuestra liga, a ver en qué nivel estábamos, ver si podíamos llegar a quedar no por número, sino por nivel de competencia, si estábamos cerca de los que dominaban en esa época los torneos, y después el resultado tiene que ver con el desarrollo del torneo.

Sergio Ramírez: Fuimos con la ilusión de traer la copa, dejando plasmado en la cancha todo lo entregado en los entrenamientos (y cuando digo todo, no solo hablo de lo técnico, táctico y/o esfuerzo físico. Sino también, lo que tuvo que adaptar personalmente cada uno, para llegar al torneo, como tiempo de trabajo, estudio, familia, etc.)

El torneo

César Adriani: El primer partido en el zonal no estuvimos confiables, no fuimos seguros. Hubo un cambio muy grande cuando jugamos la revancha, ahí se vio un equipo realmente sólido, que por ahí el resultado en ese partido podía llegar a estar cerca en el tanteador, pero en el juego éramos más contundentes de lo que marcó el resultado, entonces eso nos dio cierta confianza para ir a Necochea. Ya en el torneo, ni bien llegamos tuvimos la decisión de buscar la cancha que íbamos a jugar a la noche, y hubo una actitud general de ir a ese entrenamiento, veías una situación de grupo muy fuerte, entonces eso daba una buena impresión. Obviamente no garantizaba nada después con lo que pasó. El partido con Junín, en el que fuimos dominadores, fuera de lo que fue la diferencia en el tanteador, ya nos hizo sentir cómodos dentro de lo que tratábamos de mostrar y practicar adentro de la cancha. Por la mañana del día siguiente nos tocó Necochea, tomamos la decisión de hacer una rotación para guardar piernas para el partido de la noche con San Nicolás, entonces fue muy cerrado, que se ganó por la mínima, pero demostró que habíamos acertado en esa rotación porque a la noche estuvimos muy frescos y dominamos con amplitud también a San Nicolás. Ese devenir de buenos resultados ya nos depositó a la definición con Bahía, sin tener que llegar a la última fecha esperando resultados, al día siguiente fue ese partido con Bahía Blanca, en el que se definía el torneo y creo que reinaba desde el desayuno una confianza de lo que podíamos hacer adentro de la cancha. Un partido trabadísimo que tuvimos algún bache, que no nos perjudicó porque no alcanzó para que nos sacaran diferencia, y creo que cuando nos mostramos sólidos sobre el cierre se notó que cuando pasamos a dominar ese tramo final del partido estábamos para llevárnoslo y la capacidad individual de algunos jugadores determinantes hizo que tuviéramos ese logro. Al otro día, fuera de lo que fue disfrutar y se sacaran las ganas de festejar un poco, jugamos contra Mar del Plata y fuimos contundentes en el resultado, fuera de que ya estaba definido el torneo y con una rotación muy grande para que pudieran jugar los que habían jugado menos, y devolver a los equipos de La Plata a los que habían jugado más con las piernas más frescas. Fue un cierre de lo que fuimos a buscar como un papel digno, un campeonato que hacía tiempo que La Plata no tenía, ese fue el devenir del torneo, que obviamente lo disfrutamos y queda como un gran recuerdo.

Fabián Renda: El torneo fue muy intenso, como todos los provinciales, había muy buenos nombres en los equipos, caso Bahía, Junín, el mismo Necochea se había armado bien. Laburamos mucho la parte de asistentes, viendo a los otros equipos, haciendo scouting por poco tiempo, como sucede en los provinciales.

Sergio Ramírez: En realidad, el transcurrir del torneo lo viví, las dos primeras fechas en canchas distintas, dado que habíamos acordado que iba a cumplir la tarea de realizar el scouting a los equipos en los que nos enfrentaríamos las fechas siguientes.

Luego de la tercera fecha, ya empecé a estar con el equipo. Viví climas donde algunos llaman en “LA ZONA” donde todo sale bien, no sentís el tiempo, todo es disfrute.

Me sentí muy tenido en cuenta por el cuerpo técnico y jugadores cosa que agradezco enormemente, a César, Fabián, Martín y a los 15 excelentes jugadores y mejores personas, que tuvo esta ciudad en 2010. Destaco el sentido de equipo de cada integrante y reitero fue fundamental la manera en que cada uno tomó su rol.

Ser campeones

Fabián Renda: El hecho de salir campeón después de tanto tiempo y con esos ingredientes extra que siempre están, la verdad que fue una alegría intensa, un desahogo terrible. Faltando una fecha La Plata campeón que no lo esperaba nadie, la verdad que muy lindo, un recuerdo bárbaro.

Sergio Ramírez: Sentí y siento agradecimiento, a Cesar y Fabián, por invitarme y poder tener la posibilidad de pertenecer a ese equipo, que solo le importo el objetivo en común.

El recuerdo a una década del título

Fabián Renda: Más allá del mérito del Conejo que era el técnico, estar convencidos todos de que esa era la forma y que podría no haberse dado también, que pasa habitualmente y la mayoría de las veces no termina bien. La satisfacción esa de haber planificado algo, ejecutarlo con todos los problemas que hubo en el medio, y poder lograr ese objetivo, creo que a la distancia es la satisfacción de haber hecho lo que fuimos a hacer más que nada, y ojalá que algo de eso haya quedado en algunos. Yo creo que si, en los jugadores y en algún dirigente pudo haber vivido de cómo es laburar en equipo.

Sergio Ramírez: El nivel de profesionalismo, la humildad y la pasión de Cesar Adriani, Fabián Renda, Martin Pujo, Gabriel Cejas, Juan Ignacio Pedemonte, Lisandro Martino, Pablo Bendel, Mariano García, Javier Bareiro, Juan Abeiro, Pedro Pérez, Juan Bruno, Juan Epifanio, Federico González, Juan Seminara, Eduardo Vasirani, Manuel Couyoupetrou y Augusto García (Un capitán con todas las letras).

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