Argentina jugará la final de China 2019

El seleccionado nacional sacó de la cancha a Francia, lo venció por 80 a 66 y llegó a la definición del Mundial luego de 17 años. Scola, el único que jugó aquel juego en 2002, fue la enorme figura del encuentro con 28 puntos y 13 rebotes. El domingo a las 9 el rival será España.

|Foto: FIBA

El arranque del juego marcó la pauta de lo que sería esta semifinal. Con una gran defensa, Francia no estuvo nunca cómodo y Argentina corrió la cancha de la mano de Scola, para estampar un 10 a 2. A partir de allí, a pesar de que los europeos se pusieron en partido a través del ingreso de Labeyrie, los tiempos los manejó Campazzo y los albicelestes cerraron el primer cuarto al frente por 21 a 18.

A pesar de algunas dudas en el comienzo del segundo parcial, donde los franceses pasaron adelante por 24 a 23, un tiempo muerto de Hernández sirvió para que el seleccionado nacional retomara su buen nivel, pasara a comandar el tanteador a partir de varias corridas, con Deck como destacado, y llegaron al entretiempo con ventaja de 39 a 32, luego de un triple en el último instante de Campazzo.

La vuelta del descanso largo tuvo a una Argentina con una regularidad defensiva y dureza que le permitió agrandar la diferencia, con Vildoza en un nivel altísimo en ofensiva. Así, ante un Francia que solo encontró algunas soluciones individuales a partir de Fournier y De Colo, los de Hernández llegaron a los diez minutos finales arriba por 60 a 48, luego de haber sacado una máxima de 15 puntos.

El cierre de la semifinal tuvo la misma tónica que los tres cuartos anteriores. Argentina manejó los tiempos, con Campazzo-Laprovittola como destacados, y un Scola memorable, con dos triples seguidos que sentenciaron todas las chances francesas de acercarse. De esta manera, el triunfo final fue por 80 a 66 y el festejo desatado de una final merecida y soñada por muchos.