Al menos 12 personas murieron y cientos resultaron heridas cuando militantes hutíes de Yemen atacaron el sábado el aeropuerto internacional de Riad con un misil, en el ataque más mortífero perpetrado en Arabia Saudita en más de una plazo.
Fue el tercer ataque con misiles esta semana contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, que estuvo cerrado al menos hasta el domingo por la indeterminación, lo que provocó la derogación de más de 600 vuelos.
El misil impactó en una terminal y mató a cuatro saudíes, dos bangladesíes, un estadounidense, un egipcio, un jordano, un sirio, un palestino y un sudanés, dijo el domingo el organismo de aviación civil del reino, añadiendo que 309 personas resultaron heridas.
Tras el ataque, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que estaba considerando unirse a los ataques saudíes contra los hutíes en Yemen, tras haberse resistido anteriormente a las solicitudes saudíes de una intervención marcial directa.
Un viajero dijo a la agencia de telediario Reuters Vieron poco desaparecer por el Paraíso fuera del aeropuerto antaño de que parte del techo cerca de una puerta de salida colapsara.
Otro recordó poseer pabellón una acceso antaño de ver a varias personas heridas en el suelo.
Un vídeo de un refrendador publicado por Reuters mostraba grandes tablas y escombros esparcidos por el suelo de la terminal, con muchedumbre moviéndose por un pasillo satisfecho de polvo.
El Aeropuerto Internacional Rey Khalid, el segundo más transitado de Arabia Saudita, sirve a la caudal, Riad, una ciudad de unos ocho millones de habitantes.
Nasr al-Din Amer, un suspensión funcionario hutí, pareció convenir su responsabilidad y escribió en X: “Cerramos el aeropuerto internacional de Riad”.
Estados Unidos, Reino Unido, España y Canadá se encuentran entre los países que advierten a sus ciudadanos que no utilicen el aeropuerto.
El incidente del sábado ha expuesto las vulnerabilidades en las capacidades de defensa del reino mientras lleva a extremidad una campaña aérea en apoyo al gobierno internacionalmente obligado de Yemen, que está luchando contra los hutíes en el ámbito.
Con la ayuda iraní, los hutíes han acumulado un gran atarazana de misiles, incluidas armas balísticas, así como una variedad de drones.
Una afirmación marcial hutí del domingo reiteró una advertencia a todas las aerolíneas y viajeros contra el uso de los aeropuertos y el espacio sutil sauditas, “ya que son vulnerables a los ataques… con la excepción de los aeropuertos de La Meca y Medina”.
“Arabia Saudita asumirá la responsabilidad de cualquier intento fallido de interceptar misiles”, decía el comunicado de los hutíes, y seguirá respondiendo a “bloqueos con bloqueos y ascenso tras ascenso”.
El congregación todavía ha despabilado a las aerolíneas que no utilicen el espacio sutil saudita.
Trump dijo el sábado que planea balbucir con el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman luego del ataque.
“Son capaces de defenderse. Los sauditas son buenos combatientes. Pero creo que el ataque fue poco terrible”, dijo Trump cuando se le preguntó si Arabia Saudita podría defenderse contra los hutíes.
Cuando se le preguntó fuera de la Casa Blanca si Washington planeaba unirse a los ataques sauditas contra los hutíes, una milicia alineada con el enemigo de Estados Unidos, Irán, Trump dijo a los periodistas: “Podemos hacerlo. Lo vamos a considerar”.
“Acabamos de enterarnos del nuevo ataque, así que tomaremos una audacia. Nos moveremos muy rápido”.
El mes pasado, Trump rechazó dos apelaciones del príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, para que Estados Unidos atacara a los hutíes, informó CNN en ese momento.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Situación Rubio, confirmó que un ciudadano estadounidense estaba entre los muertos y condenó los ataques por mostrar “un evidente desprecio por la vida de civiles inocentes”, en una publicación en X.
Los heridos, incluidos algunos en estado crítico, fueron trasladados a hospitales el sábado en ambulancia y helicóptero, dijeron a Reuters personas familiarizadas con el asunto.
Dos ataques anteriores en el aeropuerto esta semana mataron a cuatro personas y causaron graves daños a un avión comercial saudita.
El enviado distinto de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, calificó los ataques como “una peligroso ascenso” que plantea una peligroso amenaza a la seguridad regional, en una publicación en X.

Ataque al aeropuerto saudita deja al menos 12 muertos y cientos de heridos

El Secretario Militar de las Naciones Unidas, António Guterres, condenó el extremo ataque y dijo que “los ataques contra civiles e infraestructura civil son una violación del derecho internacional”, escribiendo todavía en X.
La enfrentamiento civil en Yemen estalló una vez más este verano y se intensificó significativamente el mes pasado, posteriormente de primaveras de relativa calma.
En represalia por el corte saudita a la caudal yemení, Saná, los hutíes anunciaron en julio que atacarían el transporte oceánico saudita en el Mar Rojo y comenzaron una campaña de ataques con misiles contra la infraestructura saudí, incluidas las refinerías de petróleo.
El mes pasado, llevaron a extremidad una ataque relámpago a lo holgado de la costa del Mar Rojo de Yemen, capturando el puerto de Mocha y acercándose a Taiz, la tercera ciudad más conspicuo de Yemen.
Eso llevó al gobierno yemení respaldado por Arabia Saudí con sede en Adén a editar una gran ataque, pero ha tenido dificultades para recuperar mucho ámbito.
Durante 11 primaveras, Arabia Saudita ha tratado de contener el conflicto en su frontera sur mediante la fuerza marcial y la diplomacia: primero librando una enfrentamiento con los hutíes, luego entablando conversaciones de paz con ellos y restableciendo las conversaciones diplomáticas con su patrocinador, Teherán.
A pesar de los esfuerzos, una serie de errores de cálculo han dejado a Riad expuesto a nuevos conflictos en Yemen, dicen los expertos.
Arabia Saudita puso fin a su larga asociación con los Emiratos Árabes Unidos a fines del año pasado por su respaldo a una fuerza rival en Yemen, calculó mal la voluntad de Trump de respaldarla si necesitaba apoyo y luchó por organizar facciones armadas desintegradas que luchan contra los hutíes.
La ascenso amenaza las ambiciones más amplias de Arabia Saudita de convertirse en un destino internacional para los negocios y el turismo.
El domingo, el Tarea de Energía saudí dijo que el Congreso Mundial del Petróleo comenzó según lo previsto en Riad, pero no está claro cuántos delegados asistirán.
Ibrahim Dahman, Michael Williams y Mostafa Salem de CNN contribuyeron con el reportaje.





