Vallejos: “En estos últimos 4 meses maduré más que en los últimos 5 años”

El ex jugador de Comunicaciones de Mercedes, hoy en Estudiantes, dialogó en exclusiva con nosotros y expresó sus sensaciones acerca de lo que le dejó esta temporada, cargada de momentos difíciles y también de reencuentros.

|Por Santiago Bergesio/@SantiNB | Foto: Diego Mayorga Díaz

¿Cómo fue tu paso por la Liga Nacional en Comunicaciones (Mercedes)?

Fueron 6 meses muy lindos. Trabajamos muchísimo. No éramos un “gran” equipo, pero con los refuerzos que fueron llegando a principio de enero nos pudimos convertir en un buen plantel. Lamentablemente después pasó lo de mi papá, que fue el 7 de enero; en donde por suerte me dieron el tiempo que necesitaba para estar acá. Yo tomé después la decisión de quedarme en la ciudad para acompañar a mi familia y estar en ese momento feo.

¿Fue tu familia entones la clave para tu vuelta a la ciudad?

Sí, la verdad nunca me hubiera imaginado volver ahora a Estudiantes. Siempre la idea de uno es irse y volver cuando ya es grande. Mi idea siempre fue jugar la Liga Nacional y esforzarme para eso. Pero también hay cosas de la vida que yo las valoro más que el básquet. Primero soy persona y después soy jugador y la verdad es que la decisión de volverme fue porque prioricé mi familia antes que el básquet. Mi mamá es una mujer que tiene una enfermedad y, aunque la lleva bien, no me pareció el momento indicado para dejarla sola. Entonces, a partir de ahí lo charlé con mi mujer y también pensé en mi hijo, porque nosotros vivimos del básquet. Sin embargo, predominó el tema familiar y la situación que estábamos viviendo.

¿Qué te encontraste cuando llegaste al club nuevamente?

La verdad que la gente es la misma de siempre. Pasan los años y están siempre los mismos, hasta el cuerpo técnico es el mismo que estaba cuando yo me fui. Todos tratan de diez y de muchos soy amigo. El club ahora está en una situación en que todos quieren que se termine el estadio y por ahí se cuenta con un presupuesto distinto al que había cuando yo me fui. Pero son transiciones que los clubes las suelen pasar y, cuando Estudiantes termine la cancha y tenga la infraestructura que se merece, va a poder apostar a un buen presupuesto para ver si puede subir de categoría y llegar a lo más alto.

¿Cómo fue el proceso de adaptación en Estudiantes?

Obvio que llegar a mitad de año no es lo mismo que arrancar desde cero. Aparte como jugador uno siempre tiene un cierto ego, y cuando viene alguien de afuera, protege siempre lo suyo. Eso yo lo entendí. Sabía que venía de afuera y que tenía que adaptarme al equipo, pero por suerte conocía a muchos jugadores y no hubo tanto problema. Me recibieron muy bien. Los primeros meses tuve más problemas yo por la situación que estaba viviendo, y me costaba concentrarme a la hora del partido. Me costó sobrellevar mi llegada más a mí en lo personal que en lo grupal. Con el correr del tiempo, la fui manejando mejor y recuperé mi sentido del humor, que es lo que más me hace disfrutar todo. Gracias a Dios, nos terminó yendo bien, entramos a play-offs y terminamos coordinando una buena temporada.

Con tu experiencia en la máxima categoría, ¿qué le pudiste aportar el equipo en estos meses?

Mi fuerte siempre fue hacer puntos, pero creo que en los partidos que estuve no fue tanto lo que aporté en ese aspecto. Después de ganarle allá a Racing, el equipo comenzó a confiar más en sí mismo y eso se demostró más adelante adentro de la cancha. Lo mío fue más desde afuera, a nivel del grupo. Yo soy una persona alegre, y creo que lo empecé a contagiar un poco con el tiempo. Eso también nos hizo cambiar la relación y a la vez encontrarnos unos con otros.

¿Qué cambios notaste en la Liga Platense desde tu último paso hace 3 años?

Noto mucho que en los clubes se le está dando más espacio a los más chicos. Hoy hay muchos jóvenes jugando en primera y está bueno, porque es otro roce y tenés que convivir con los más grandes. Eso además te hace ir ganando experiencia por si algún día te toca dar el salto de calidad. Cuando yo era más chico, normalmente los planteles estaban conformados por muchos jugadores grandes y jugaban ellos, a no ser que el equipo esté ganando por 20 o 30 puntos. Ahora, nosotros mismos en Estudiantes somos muchos pibes, y también pasa en Platense o en Atenas por ejemplo.

¿Qué balance hacés de esta temporada en lo personal?

Yo siento que esta fue una temporada negativa, porque estando tanto en Comunicaciones como acá en Estudiantes uno siente que puede dar más. Pero es lo que me tocó vivir. Fueron muchas situaciones que uno no sabe cómo manejarlas y creo que en estos últimos 4 meses maduré mentalmente mucho más de lo que maduré en los últimos 5 años. Tenés que tomar muchas decisiones que yo nunca pensé que iba a tomar a los 22 años. Siempre me preparé para jugar al básquet y para llegar a la Liga Nacional y, estando ahí me tuve que ir por motus propio, sin que nadie me eche. Creo que esas cosas a uno lo hacen pensar y razonar mucho más, porque te hacen ver qué es lo importante en realidad en la vida.