El día del entrenador de básquet y el recuerdo de León Najnudel

En un nuevo aniversario del fallecimiento de León Najnudel, creador de la Liga Nacional, cuna de la Generación Dorada, se celebra el día del entrenador de básquet.

|Por Básquet Plus

La vida de todos los que de alguna manera u otra tenemos un trabajo relacionado al básquet argentino, seguramente sería muy distinta de no haber existido León Najnudel, a quien a 20 años del día de su fallecimiento (22 de abril de 1998), seguimos recordando como uno de los personajes más importantes de la historia del deporte en nuestro país. Incluso todos sus logros como entrenador, que han ayudado a que se elija esta fecha como el día de los técnicos de básquet argentinos, pasan a un segundo plano cuando se piensa en su legado más fuerte: la creación de la Liga Nacional.

Claro que León no estuvo solo en ese proyecto y sería injusto olvidarse de todos los que lo ayudaron en ese dificultoso camino, pero a la hora de pensar en el padre de la competencia, todos los focos se los lleva (con justicia) Najnudel. Con una visión adelantada para su tiempo y una voluntad inquebrantable, se puso al frente de un proyecto que terminaría formalizándose en 1985, con la disputa de la primera temporada de la Liga (un año antes se jugó una Liga de transición, ganada por San Andrés).

La idea parecía demasiado ambiciosa y difícil de llevar a cabo: tener a los mejores equipos del país, quienes hasta el momento competían en regionales, provinciales o un mucho más acotado Argentino de Clubes, enfrentándose durante varios meses. Los mejores, jugando contra los mejores, como lema del progreso buscado para el básquet nacional. Y aunque no fue sencillo, la empresa terminó encontrando ese horizonte que parecía inaccesible.

Como entrenador, León también dejó una huella imborrable. Luego de pasos por Atlanta y las juveniles de Corrientes, en 1976 tomó las riendas de Ferro, con apenas 35 años y en poco tiempo, tranformó al club de Caballito en una verdadera potencia del básquet nacional e incluso internacional. Con aquel equipo comandado por el gran Miguel Cortijo en cancha, se empezaron a llenar las vitrinas: además de dominar el ámbito bonaerense a principios de la década del ´80, le sumaron la consagración en el Argentino de Clubes de 1981 y sobre todo, hicieron historia con el Sudamericano de Clubes de ese mismo año, siendo el primer campeón argentino del torneo. Como si el logro no hubiese bastado, un año más tarde (1982) repitieron ese festejo a nivel continental.

Los éxitos en Ferro llevaron a Najnudel a emigrar y a seguir agrandando su leyenda, ahora en el baloncesto español: tomó la conducción del Zaragoza en 1983 y en esa misma temporada lo llevó a ganar la Copa del Rey, superando en la final al poderoso Barcelona por 81-78. Pero claro, su carrera europea se terminó antes de lo pensando, porque el deber lo llamaba para reestructurar el básquet de su país.

En 1986 decidió retomó el trabajo de técnico y se metió de lleno en su creación, tomando las riendas de Sport Club, desde 1986 a 1988. Su primer título de Liga, como no podía ser de otra manera, iba a llegar en su regreso a Ferro, coronándose en la campaña de 1989, durante una tremenda serie final ante Atenas (3-2). Luego pasó por San Andrés (1990-91), Gimnasia de Comodoro (1991-93), Boca (1993-95), Racing Club (1995-96) y su tercera etapa en Ferro (1996-98), hasta que una maldita enfermedad terminó con su vida.

El recuerdo de León, de todas maneras, va mucho más allá de los títulos, sus innovaciones o la misma Liga Nacional. León está vivo en sus amigos, en los colegas con los que trabajó y formó, en los jugadores que dirigió y en todos aquellos que tuvieron la dicha de cruzarse en el camino de una persona realmente brillante y especial. A 20 años de su despedida, nosotros lo seguimos extrañando y agradeciendo de corazón por todo lo que nos ha dejado.