Cuando el Lobo estuvo a un paso de la gloria

Haciendo hincapié en el esfuerzo colectivo y con jugadores que se sentían representados por la camiseta, Gimnasia llegó a las finales de la primera categoría argentina. A pesar de ser un histórico del básquet porteño antes de la existencia de la Liga Nacional de Básquet, la serie contra Boca en el 2004 fue el capítulo que más se grabó en la memoria de la hinchada tripera.

|Por Mariano Quadrana/@mgquadrana | Foto Archivo: Liga Nacional

En poco tiempo en el básquet de primer nivel el elenco Albiazul supo escalar rápidamente, ascendiendo justamente al TNA en la temporada 1993/94 para mantenerse allí hasta el año 2001, cuando por fin dio el salto. Así como el ascenso fue vertiginoso el descenso lo fue también, y para el 2005 ya se encontraba de vuelta. En el medio, estuvo a punto de acariciar la gloria, quedando solo a un paso.

Fue en la temporada 2003/04, cuando bajo el comando de Gonzalo García llegó a la final de la Liga Nacional y quedó a nada de poder ganarla. En una campaña histórica, que representa lo más cerca que estuvo la ciudad de La Plata de poder tener un campeón de sus entrañas en la elite del básquet nacional, Gimnasia llegó a la serie decisiva por primera y única vez en su historia, cayendo frente al Boca de Sergio Hernández.

Primera fase: la gestación

La temporada arrancó con todo. Con un inicio a toda orquesta, el elenco de García metió cinco victorias en sus seis primeras presentaciones, donde el único que supo vencerlo fue Estudiantes en Olavarría. Luego el Lobo se dio el lujo de derrotar en su casa a dos pesos pesados como Obras Sanitarias y Boca, con dos actuaciones estelares de Patrick Savoy anotando más de 30 puntos, encadenando inmediatamente dos triunfos sobre Ferro.

Ya en su séptimo juego llegó la segunda derrota. Un tropiezo en Comodoro Rivadavia frente a su homónimo chubutense cortó la racha, pero no hizo mella en el ánimo Tripero que inmediatamente se retempló venciendo al Milrayitas y al Bata en el Polideportivo. Con cinco triunfos en cinco presentaciones ante su gente el Lobo finalmente no pudo llegar a seis. Otra vez Gimnasia de Comodoro, esta vez visitando La Plata, lo venció y abrió un compás de duda.

Con un record más que positivo de 7-3 el Lobo afrontó un triple viaje para visitar a Obras, a Boca y a Quilmes de Mar del Plata. En un recorrido que se sabía complicado de antemano, el quinteto Albiazul tropezó ante los tres y llegó a cuatro derrotas sucesivas, afrontando el último partido de la primera fase, nuevamente ante el Tricolor, con la necesidad de una victoria para cambiar los ánimos, algo que finalmente sucedió con un contundente 87-65.

Segunda fase: la consolidación

Otra vez, al igual que en la primera ronda, el Lobo tuvo un arranque a toda orquesta, con tres victorias en fila. Boca fue el encargado de poner punto final a ese buen inicio, bajándolo de un hondazo con una dura paliza por 88-55, algo que aprovechó Libertad en la fecha siguiente para llevarse un valioso 95-89 de La Plata. Esa sería justamente la única derrota del quinteto Tripero en la ciudad, ya que de ahí en más ganaría los 12 compromisos restantes en condición de local.

La caída con los Tigres lejos estuvo de traer dudas, y luego de ese traspié volvieron a llegar las victorias. En los siguientes seis partidos cosecharía cinco triunfos, comenzando la racha con uno de los mejores partidos de toda la temporada, aplastando nada menos que a Atenas con un lapidario 83-49. La única derrota en esos seis encuentros sería ante Estudiantes en Olavarría, al igual que en la primera fase.

Luego de la seguidilla de victorias llegaron dos caídas, una en Junín frente a Argentino y otra en Mar del Plata ante Quilmes, que encendieron las alarmas y lo dejaron con un récord parcial de 8-5. Sin embargo, el equipo pudo recuperar la senda del triunfo en casa, con un susto tremendo, al ganar por 83-82 ante Central Entrerriano luego de estar arriba por 18 puntos. Luego, encadenó cuatro triunfos más sin nuevos temblores, siendo todos ellos por diez puntos o más.

Ben Hur fue el encargado de pararle el carro en Rafaela en un partido bien cerrado, pero dos triunfazos en el Poli volvieron a encauzar el rumbo. En un encuentro de mano caliente, el Lobo se recuperó frente a Obras con un 108-105 en el que el estadounidense Savoy y Leandro Lauro, goleador con 26 puntos, se pusieron el equipo al hombro. Inmediatamente después de ese partido el rival de turno fue Boca, cuco y líder que, no obstante, también sucumbió en otro partido para alquilar balcones en el que Gimnasia prevaleció por 85-83.

Quien lo frenó otra vez fue Libertad, ahora en Sunchales, mientras que luego Atenas se cobró en Córdoba la paliza sufrida en La Plata con un contundente 102-81. De ahí en más el Lobo se volvió a mostrar prácticamente invencible, y en los últimos siete partidos solo cayó una vez, en Comodoro Rivadavia por 91-86 ante uno de sus verdugos de la temporada como lo fue el Mens Sana. En el final, el cierre fue casi como el inicio: con cuatro triunfos en fila como para no dar otra opción que la ilusión.

Tiempo de playoffs

En la previa Gonzalo García dejó bien en claro a la hora de declarar que debían tener cuidado de no flaquear otra vez en Cuartos de Final. En la temporada anterior Obras los había eliminado allí, y en esta oportunidad, con Ben Hur como rival, tuvieron que transpirar y mucho. Con ventaja deportiva y dos partidos en el Poli para abrir la serie, la chance de un temprano 2 a 0 en un recinto que a esas alturas parecía un bastión asomaba al alcance de la mano.

El primero costó más de la cuenta, pero con 23 puntos de Mariano Ceruti para liderar la ofensiva quedó de su lado por un ajustado 90-86. Sin embargo, toda racha tiene un final, y Ben Hur sorprendió al público Tripero poniendo el 1 a 1 con un triunfo a pura autoridad por 92-87. Ya en Rafaela la paridad continuó viva, y el tercero fue un punto clave. En un cierre de película, el Lobo descontó una ventaja de cuatro puntos y a falta de pocos segundos consiguió el doble decisivo en las manos de Roberto López, para cerrar el partido por 72-71 y poner la serie 2 a 1 en su favor.

Con la chance de cerrar su boleto a las Semifinales todavía en Rafaela, el Lobo se jugó su carta pero las cosas no le salieron, y tras caer por 91-83 debió volver a la ciudad para cerrar todo ante su gente. Allí, por fin, pudo marcar esas diferencias que en la previa se habían presagiado erróneamente, y con una gran labor de Ceruti y de López en el canasto, quienes anotaron 27 y 22 puntos respectivamente, se sacó de encima a la BH por 101-80.

Ya en Semis, se topó con el más difícil de los exámenes. El último campeón, Atenas, uno de los históricos de la Liga Nacional sino el que más, fue el que el destino le deparó en suerte. Otra vez con ventaja deportiva, los dos juegos en La Plata volvieron a darse como en la serie frente a los rafaelinos. El Lobo se puso 1 a 0 triunfando por 94-86, pero Atenas dio el golpe e igualó las acciones. Un golpe que dolió y se sintió, cuando en Córdoba el Griego puso un dos bien grande de su lado con un contundente 94-70.

Sin embargo, cuando el Lobo parecía domado aulló más fuerte que nunca. Ante un Polideportivo Carlos Cerutti preparado para la fiesta, el quinteto Albiazul se vistió de verdugo y le asestó al local un 97-79 en el que, irónicamente, el Ceruti Tripero fue el mejor de la cancha. Así llevó la definición a La Plata, y allí Gimnasia no hizo caso de los pergaminos de su rival y se quedó con un ajustadísimo partido por 85-82, con un Roberto López superlativo, que anotó 29 puntos para cerrar la serie en su favor y, ya bien plantado en la final, seguir soñando despierto.

Esa extraña final ante Boca

En la última y más importante serie el rival fue Boca, el que había sido el mejor de la etapa regular y el que asomaba como el gran candidato. En la Bombonerita el local fue por la ventaja para hacer valer su chapa, pero se encontró con un Gimnasia obstinado que se negó a despertar y dio el batacazo, con una victoria de oro por 86-82. En una serie en la que ya no tenía la ventaja deportiva de su lado, y que se definía al mejor de siete juegos y no cinco, el Lobo supo subir el primer peldaño.

Un peldaño que días más tarde serían dos, luego de la famosa rotura del reloj de 24 segundos que se tradujo en un 2 a 0 sin siquiera haber jugado. Sin embargo a partir de allí la historia es conocida. Boca sacó a relucir esa fortaleza que había mostrado durante toda la temporada, y terminó dando vuelta una serie increíble. Gimnasia estuvo lejos de rendirse y plantó bandera brindando una intensa batalla, que se tradujo en cuatro encuentros emocionantes  y de alto vuelo.

En La Plata y ante su gente no pudo por muy poco en el tercer juego, que volvió a poner en carrera al Xeneize con un cerrado 89-83. En el siguiente, todavía en el Polideportivo de calle 4, Savoy se despachó con una noche iluminada anotando 34 puntos, pero ni aún así alcanzó y la serie, ya empatada, volvió a la Boca. El local esta vez no falló, y en un golpe anímico muy duro se impuso por 82-72, devolviendo el juego para la ciudad de las diagonales pero ahora con un match point en contra.

En un cruce para el infarto, a la altura de la definición de un título, Boca se quedó con todos los festejos por 113-106, luego de un partido interminable que contó con dos tiempos suplementarios. Así, el sueño Albiazul y de toda la ciudad de llegar a lo más alto quedó a centímetros. Así, igualmente, Gimnasia coronó una temporada de ensueño, que sería en ese momento y hasta el día de hoy el mejor desempeño de un equipo platense en el ámbito nacional.

Plantel de Gimnasia en la Liga Nacional 2003/04

  • Mariano Ceruti
  • Patrick Savoy
  • Jorge Benítez
  • Roberto López
  • Gustavo Oroná
  • Gabriel Moravansky
  • Leandro Lauro
  • Bruno Oprandi
  • Sergio Ramati
  • Cristian Cadillac
  • Juan Manuel Rivero
  • Facundo Fillol
  • Agustín Arreceygor
  • Facundo Venturini

DT: Gonzalo García.

En Diagonal al Aro desde 2013. Periodista Deportivo recibido de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social en 2016. Jefe de Prensa de Unión Vecinal de La Plata desde 2015. Integrante de ACETS, Desarrollo Humano Deportivo desde 2018.